Botonera

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28.3.15

XX. "EL CINE ES UNA INVENCIÓN POST-MORTEM", ÉRIK BULLOT, Contracampo libros 9, Santander: Shangrila Textos Aparte, 2015.





 VARIACIONES SOBRE EL MÓVIL
El cine es una invención post-mortem
Érik Bullot



El hombre de la cámara, Dziga Vertov, 1929



Plano, perforado por un ojo discreto en su reverso, sacando la lengua para descubrir su pantalla traslúcida, el teléfono móvil se ha convertido en un accesorio familiar cuyos primeros modelos se remontan a la historia del diseño. El objeto recuerda al dictáfono, la cámara fotográfica del espía (pensemos en la Minox o, mejor aún, en la Tessina), la linterna, la máquina de afeitar, otros tantos objetos que conjugan la prensión y el roce, la mano y la captura. Su imperativo de novedad es exacerbado. Los modelos evolucionan continuamente. La multiplicidad de sus funciones se corresponde con sus características plásticas, que juegan con su forma lisa y pulida, su tamaño adaptado a nuestra mano, el ruido amortiguado de su tapa, tan perfilado como el de una puerta de automóvil. Aunque no ofrece todavía, que yo sepa, la posibilidad de afeitarse, permite a cambio escribir y enviar mensajes (máquina de escribir), grabar (dictáfono), escuchar música (lector MP3), difundir la imagen animada (televisor), jugar (consola de juegos), calcular (calculadora), saber la hora (reloj), levantarse temprano (despertador), orientarse (receptor GPS), fotografiar (cámara fotográfica), leer el correo electrónico o navegar por diferentes sitios (computadora), filmar (cámara) o llamar, simplemente, a un interlocutor para conversar (teléfono). Siempre a nuestro alcance (basta con marcar su número para localizarlo), el móvil se ha transformado en una computadora en miniatura que vibra en nuestro bolsillo o en la palma de la mano como un grillo doméstico. Su novedad y su éxito no cesan de sorprendernos. Así lo evidencia la prensa cotidiana, siempre preocupada por informar al lector acerca de los modelos más recientes, y la publicidad que alaba a discreción la hibridación constante de las funciones, pero también el interés teórico que suscita desde hace poco. Recordemos que el artista Nam June Paik se sorprendía, hace ya mucho tiempo, de la ausencia de trabajos universitarios al respecto.¿Ha llegado el momento? Parece que es en la hora de su transformación cuando un medio se deja aprehender mejor. El objeto se devela cuando muta. Mientras nuestros aparatos fijos, serpientes silenciosas, yacen como ruinas inertes en nuestras casas, el teléfono adquiere su estatuto privilegiado de objeto teórico gracias a sus metamorfosis. La multiplicidad reciente de sus avatares y funciones lo libera de su cautiverio conceptual. Su nueva libertad es sin embargo paradójica, sometida como está a las contingencias tecnológicas. ¿Reside su ser en su movilidad, incluso en su potencia de metamorfosis? (...)


Fragmento de "Variaciones sobre el móvil"
en El cine es una invención post-mortem, Érik Bullot